Norte de Marruecos, Día 2: Chefchaouen

Nos despertamos en TETUÁN, en el precioso RIAD EL REDUCTO que tan bien nos estaba tratando. El desayuno que nos sirvieron nos encantó. Leche, zumo, té, yogur, bollos, dulces marroquíes y muchísimas más cosas. Súper rico y en un entorno espectacular.

Después del rico desayuno, recogimos maletas y nos despedimos de este increíble lugar con mucha pena en el corazón. Dio tiempo para unas últimas fotos a pesar del día nublado que había amanecido.

Nuestro destino este día estaba en CHEFCHAOUEN y, aunque la distancia no era muy larga, teníamos que ponernos en marcha para llegar lo antes posible a este pueblo al que llaman la PERLA AZUL DE MARRUECOS.

Si vais en coche por MARRUECOS debéis saber que aquello es un poco la ley de la selva. Se respetan poco o nada las normas de circulación y hay que ir con mil ojos porque los camiones o coches adelantan en carreteras de dos direcciones sin ningún tipo de miramiento. A esto se añade que los vehículos tienen todos una media de más de 25 años, con lo cual, las prestaciones y capacidad de reacción en caso de imprevisto son nulas.

Sinceramente, la primera vez que lo vimos nos impactó y hasta tuvimos un poco de miedo pero, una vez te acostumbras a conducir sin ley, pues todo solucionado…jajaja.

Por el camino, puestos de fruta y de cerámica, gente sentada en las cunetas observando la vida pasar, casas derruidas hace años, edificios a medio construir sin previsión de ser terminados nunca, gente paseando en burro por mitad de la carretera y, en general, un estilo de vida que impacta en cuanto lo conoces pero al que le coges cariño pasado un poco de tiempo.

La distancia entre TETUÁN y CHEFCHOUEN es de 67 kilómetros pero se tarda alrededor de 1 hora y media en llegar. Los tiempos hay que tenerlos muy en cuenta a la hora de planificar una ruta por MARRUECOS que incluya carreteras secundarias.

Y por fin llegamos a la PERLA AZUL DE MARRUECOS:

CHEFCHAOUEN

Chefchaouen fue fundada en 1471 por Moulay Ali Ben Rachid. Su nombre proviene de “shifshawen”, que significa “dos cuernos”, en alusión a los dos picos Tissuka y Meggu que vigilan la ciudad desde cerca. De ahí obtenemos el nombre en francés: Chefchaouen.

Ciudad al norte de Marruecos donde se entremezclan decenas de tonalidades de azul que la hacen bella y muy fotogénica.

Esta ciudad, en las proximidades del RIF, está permanentemente poniéndose bonita y pintándose de azul para no perder la belleza que tanto la caracteriza.

Se dice que la tradición de pintar las puertas y paredes de azul viene desde 1930 cuando los judíos comenzaron a hacerlo para dejar a un lado el color verde tan característico del Islam.

Nosotros llegamos directos a nuestro alojamiento en CHEFCHAOUEN. Nos alojamos en uno de los lugares más emblemáticos de esta población: HOTEL PARADOR.

Se trata de un hotel de esos de toda la vida, con cierto aire decadente pero con piscina, grandes salones y unas espectaculares vistas de CHEFCHAOUEN. Además es de los pocos lugares donde se puede consumir alcohol en esta población. La gente suele acudir a su terraza a tomar una copa a última hora del día para contemplar la puesta de sol de un modo relajado y tranquilo, alejados de las bulliciosas calles de la Medina.

Hay que decir que es de los pocos alojamientos con parking de la zona y eso nos vino de maravilla.  Además está en el centro de todo. Dejamos el coche, nos acomodamos en nuestra habitación y salimos rápidamente a explorar este bello pueblo.

¿Qué consejos daros sobre CHEFCHAOUEN?

El más importante: que os perdáis por sus calles sin rumbo fijo, sin mirar mapas y olvidándoos de todo para centraros en la belleza de sus callejuelas, de sus coquetas tiendas y de su amplia variedad de azules.

Chefchaouen es precioso, de eso no cabe duda alguna. Os atrapará en cuanto pongáis un pie en sus  pintorescos rincones. Es todo explosión de azul por cada esquina.

CHAOUEN fue como se le llamó a esta ciudad cuando fue fundada por los bereberes en el siglo XV. Desde  la  independencia de MARRUECOS (de Francia y España) el 2 de marzo de 1956, este pueblo azul pasó a denominarse como hoy lo conocemos: CHEFCHAOUEN.

Su centro neurálgico es la PLAZA UTA EL-HAMMAN, una plaza llena de encanto tanto de día como de noche. Allí se alza la Gran Mezquita que data del siglo XV.

Allí también encontramos la KASBA o la ALCAZABA, una fortaleza restaurada que contiene un encantador jardín en su interior y también un pequeño museo de etnografía.

Esta plaza está abarrotada de tiendas, cafeterías, restaurantes y gente que se pasea intentando venderte ciertas sustancias que, por cierto, atraen a muchos turistas a esta zona de Marruecos.

Desde la plaza principal parten muchas callejuelas que nos conducen a la parte alta de la MEDINA. La Medina de Chefchaouen es un auténtico tesoro para los amantes de la artesanía (especialmente cerámica y piel) y también para los apasionados de la fotografía. Cada rincón por el que pasas es más bonito que el anterior y no podrás guardar la cámara en la mochila por más que lo intentes.

Una visita imprescindible en CHEFCHAOUEN, además de su PLAZA y su MEDINA, son la CASCADA y los LAVADEROS donde, a día de hoy, aún acuden las mujeres a lavar su ropa. Tienen cierta similitud con los lavaderos que podemos encontrar en algunos pueblos de España y que ya están en desuso.

Esta zona está muy frecuentada por las campesinas que lucen sus sombreros de paja con borlas de vivos colores. Muchas personas locales aprovechan para darse un baño en los lavaderos en esos días en los que el calor aprieta.

También hay quien saca pequeñas propinas de los turistas a cambio de una foto con ellos o incluso con esta simpática avestruz. Aquí Sara que no le falta detalle a la pobre…jajaja.

En Marruecos es muy común que te pidan propina por muchas cosas pero al final te acostumbras porque ya lo consideras parte de su cultura y sobre todo de su modo de vida, según en qué zonas.

Después de venir de TETUÁN, al llegar a Chefchaouen notamos enseguida las diferencias entre ambas ciudades. La segunda es extremadamente turística, con una medina limpia, impoluta y muy cuidada. La primera ya os lo conté con detalle en este post.

Hay que decir que el turismo de Chefchaouen no le resta ni un ápice del encanto que derrocha esta ciudad. Es que por mucho que os diga, lo mejor es ir y conocerla de primera mano.

Este bonito pueblo, al igual que sucede con otras ciudades de Marruecos, tiene una clara influencia española todavía de la época en la que MARRUECOS fue protectorado español. Muchos carteles de locales y calles están escritos también en español. Además, en casi todo el norte de Marruecos la gente sabe hablar  español.

Paseos interminables por la MEDINA, compras con el correspondiente regateo, una rica cena en las inmediaciones de la PLAZA UTA EL-HAMMAN, un té al atardecer en uno de los miles de restaurantes que encontramos en la zona, una cerveza fría junto a la piscina del Hotel Parador contemplando una de las mejores vistas de la ciudad, un paseo nocturno por las intrincadas calles de la Medina….¿algo más? Sí, seguro que mucho más pero creo que todo esto es básicamente lo que tenéis que hacer en vuestra primera visita a Chefchaouen.

¿Dónde comer en Chefchaouen?

En la PLAZA UTA EL-HAMMAN podéis encontrar infinidad de opciones pero mis recomendaciones son principalmente estas: el Restaurante ALADDIN , el HOTEL PARADOR y  el RESTAURANTE TISSENLAL en CASA HASSAN, situado en la parte más alta de la Plaza.

La mayoría de los restaurantes tienen buenos precios pero se nota que este pueblo tiene mucho turismo por lo que, precios súper baratos como en otros lugares de Marruecos no vamos a encontrar, en general.

Tras una suculenta cena, paseamos por la Medina por la noche y, de verdad, os lo recomiendo muchísimo. El ambiente es mucho más relajado que durante el día y las estampas de la ciudad a estas horas son realmente pintorescas.

Nos fuimos a nuestro hotel con un buen sabor de boca que todavía perdura, con una imagen grabada de un pueblo muy azul que nos fascinó y con unas fotos que nos alucinan cada vez que las miramos.

Cuántas risas nos echamos ese día con tanta foto y cuánto calor pasamos también…jajaja. Pero mereció tanto la pena…

Espero que os haya gustado este post sobre CHEFCHAOUEN y que os pueda servir de ayuda para organizar vuestra ruta por el Norte de Marruecos.

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¡FELIZ DÍA!

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